Según JUAN CERVERA bajo el nombre de literatura infantil
deben acogerse todas las producciones que tienen como vehículo la palabra con
un toque artístico o creativo y como receptor al niño.
Según Ysbelly Valera: La literatura infantil forma parte de
la vida del niño y ocupa un lugar imprescindible en el proceso de la formación
integral del individuo. La literatura infantil es una respuesta a las
necesidades del niño. Tiene como objeto sensibilizarlo y como medio la
capacidad creadora y lúdica del lenguaje. Más allá de cualquier otra finalidad
estrechamente formativa, su función primaria es puramente estética, la de
promover en el niño el gusto por la belleza de la palabra, el deleite ante la
creación del mundo de ficción. El niño participa de las creaciones imaginarias
de una realidad que le son brindadas en las creaciones literarias. Las hace
suyas y las recrea. Comprende, intuye y descubre los significados entrañados en
el carácter plurisemántico del lenguaje
Coincidimos con el profesor Cervera (1991, 391) en que la
presencia de la literatura en la Educación Infantil e incluso Primaria exige un
tratamiento alejado por completo del concepto de asignatura convencional. No
puede reducirse a un programa de estudio para un examen, sino que debe
configurarse como una actividad de múltiples facetas que supone en primerísimo
lugar el contacto y el disfrute de los niños con las manifestaciones literarias
por vía intuitiva y afectiva. No se concreta aquí una lista cerrada de
objetivos evaluables y mucho menos hay que juzgar a los alumnos con las
calificaciones ordinarias. La esencia pedagógica de la Literatura Infantil es
su capacidad de proporcionar placer y de ofrecer respuestas a las necesidades
íntimas del niño.
La literatura infantil, en la mayoría de las ocasiones, se
vale de los juegos de palabras, los cuales requieren agudeza de pensamiento y
es por esto que se cree que el desarrollar este tipo de actividades ayuda a
mantener una mente más activa, ya que con el juego, se van perfeccionando cada
vez más estas cualidades.
2. El juego:
procedimiento didáctico para la educación literaria inicial.
El medio fundamental para una vivencia placentera de la
literatura es el juego, debido a la naturaleza eminentemente lúdica del niño.
El juego físico, con su integración de la psicomotricidad y
la diversión que proporciona, se ofrece como cauce idóneo de la palabra
estética.
El juego dramático, integrador de todos los recursos
expresivos, medio globalizador de la expresión corporal, lingüística, plástica
y musical, es uno de los caminos más atractivos e inéditos de la Literatura
Infantil.
Y, por supuesto, el juego verbal, muchas veces asociado al
juego físico y al juego dramático. La palabra adquiere en el juego realización,
plasmación en algo más tangible que el mero signo, y el descubrimiento de
nuevas relaciones y sensaciones estimula la creatividad.
Así, los juegos de raíz literaria, muchos de procedencia
extraescolar, contribuyen a la iniciación literaria desde una experiencia
lúdica. Por su parte, la capacidad creadora de muchos autores actuales consigue
que en un considerable número de libros para niños el juego adquiera
perspectivas nuevas. (Cervera, 1985).
El papel del juego lo contemplamos en tres grandes planos:
El disfrute de la literatura mediante vivencias y
actividades lúdicas,
La penetración en el conocimiento del lenguaje literario
por la vía del juego, y
El libro como juguete.
En el primer plano, el juego debe estar presente cuando el
niño oye los cuentos, los cuenta a su vez, canta canciones y las juega con el
movimiento y la rima, acierta adivinanzas, dice retahílas y trabalenguas, maneja
los títeres, practica el juego dramático, ensaya sus primeros pasos de actor.
(Pelegrín, 1984; Medina, 1987; Cervera, 1990; Tejerina, 1994).
En el segundo plano, se toma la palabra como un objeto a
investigar. Se busca una mayor comprensión, sensibilización y descubrimiento de
los recursos expresivos y la especificidad de la lengua literaria, así como el
estímulo de la creatividad personal, mediante técnicas lúdicas como las que se
practican en los denominados talleres literarios (Rodari, 1979 y 1987; Martín,
1980; Cervera, 1991; Vilà y Badia, 1992; Tejerina, 1993).
En el tercer plano, se toman los libros como juguetes. La
literatura infantil actual proporciona innumerables textos que ofrecen
variadísimas propuestas para jugar. Existen aquellos que atraen la atención
sobre el libro mismo (imágenes móviles, hologramas, tamaños gigantes o
miniaturas, juegos mixtos de palabra e imagen, juegos paralelos al texto,
etc.); los hay que persiguen la vivencia del texto mediante la propuesta de
juegos dramáticos, ritmo, dibujos o representaciones plásticas, etc., o la
motivación para una fabulación libre o paralela. También aquellos otros que
incluyen juegos de adivinar, juegos verbales, trabalenguas, rompecabezas,
crucigramas, etc., donde las estrategias del juego consisten en plantear una
dificultad y estimular la operación que la resuelve: descubrir, completar,
adivinar, ampliar, reducir…
Se trata de lograr una íntima vinculación
imaginación-juego-libro para que, como señala Rodari (1977, 30), la literatura
infantil:
«No caiga sobre los niños como algo externo a ellos, o como
una tarea fastidiosa, sino que, por el contrario, surja y viva con ellos para
ayudarles a crear y a desarrollarse en un plano más elevado».
3. Pero, ¿qué es
juego?
EL JUEGO: es un concepto muy difícil de definir. Quizás es
más fácil reconocerlo que definirlo. Sin embargo, se puede decir que es una
actividad espontánea y placentera en la cual el niño recrea y transforma la
realidad, trayendo su experiencia interna y haciéndola dialogar con el mundo
exterior en la cual participa.
El Juego es uno de los aspectos esenciales del crecimiento,
favorece el desarrollo de habilidades mentales, sociales y físicas; es el medio
natural por el cual los niños expresan sus sentimientos, miedos, cariños y
fantasías de un modo espontáneo y placentero. Así mismo sienta las bases para
el trabajo escolar y para adquirir las capacidades necesarias en etapas
posteriores de la vida.
El juego le permite al niño conocer su mundo, descubrir su
cuerpo, conocer a otras personas y relacionarse con éstas, desarrollar su
vocabulario e imitar roles de adultos. El juego es un medio primordial en el
aprendizaje de los niños de nivel inicial.
En el niño la importancia del juego se centra en el hecho
de que constituye una actividad importante para él, pues por medio de éste
reproduce e imita las actividades cotidianas. “El juego es acción, es armar,
discutir, atrapar, correr.” Por medio del juego lo niños obtienen conocimiento de
sí mismos, del ambiente y comunicación por ejemplo:
Conocimiento sobre su propio cuerpo
Descubrimiento de sus sentidos
Respeto de su propio cuerpo
Cuidado de su cuerpo
Adquisición de las nociones espacio – temporales
Estímulo a su curiosidad
Expresión de lo que siente y necesita
Desarrollo en su lengua oral y escrita
Razonamientos y uso del lenguaje matemático.
4. Desde esta
perspectiva… ¿Qué beneficios ofrece la literatura infantil a la niñez?
Conocer los valores, ya que cada personaje representa la
honestidad, el respeto, el bien o el mal.
Recibir información nueva y enriquece su vocabulario.
Favorecer la imaginación y creatividad.
Cultivar la sensibilidad y lo acerca al hábito de la
lectura.
Gracias a la lengua, es posible relacionarse, dialogar e
incluso resolver problemas.
Conociendo la importancia que tiene el lenguaje en el
desarrollo de la persona ¿qué se puede hacer desde el Nivel Inicial para que
los niños y niñas enriquezcan su lenguaje, deseen pensar, comunicarse y
aprender? Se debe brindar la oportunidad de experimentar placer mientras se
instruye, esto se puede lograr de muchas maneras, una de ellas es
permitiéndoles que desarrollen su capacidad de expresión y por ende aumenten su
vocabulario.
Para lograr este propósito la educadora debe leerles
bastante, narrarles cuentos, realizar juegos de adivinanzas, trabalenguas,
reciten poemas alusivos a fiestas y celebraciones locales.
La literatura es de hecho uno de los pilares de la
educación inicial (0 a 6 años), es decir
que la literatura infantil es considerada uno de los ejes fundamentales para el
desarrollo de los niños y niñas.
La Literatura infantil comprende juegos con el lenguaje,
como: poesía, dramatización, rimas, canciones, pequeños versos, fábulas,
trabalenguas, adivinanzas, rondas.
La Literatura infantil es importante porque ayuda a la
formación ética y estética del niño y la niña, lo que le servirá para el resto
de toda su vida. Es un medio de enriquecimiento del vocabulario, desarrolla la
personalidad a través de los valores implícitos.
Además es importante porque permite:
Atrapar la atención de los niños
Jugar con la lengua materna
Potenciar la imaginación
Desarrollar el lenguaje
Estimular la curiosidad
Expresión oral
Crear hábitos
Despertar la sensibilidad artística
Estimular el pensamiento
Asociar ideas
Despertar la capacidad expresiva
Educar la capacidad auditiva
5. Recomendaciones para
trabajar la Literatura infantil en el Nivel Inicial:
Tomar en cuenta la edad, desarrollo y contexto de niños y
niñas al seleccionar: poesías, adivinanzas trabalenguas, u otros textos.
Seleccionar textos breves, que no produzcan tensión, temor
o tristeza, ni esfuerzos largos de reflexión. Hay que permitir que los niños y
niñas se rían diviertan.
Respetar el interés y necesidades de los niños y niñas.
Orientar la organización del grupo: tanto en pequeños
grupos, en grandes grupos, en tríos, pares, etc.
Generar un ambiente cálido, acogedor, de alegría,
optimismo, respeto y comprensión a cada uno de los niños y niñas, a fin de que
no se sienta observado, ni mucho menos criticado.
Involucrarse en las actividades y juegos educativos que
realizan los niños y niñas, trasmitiéndoles entusiasmo, energía y mucha
afectividad.
Plataformas recomendadas para la Literatura Infantil:
Referencias:
Bortolussi, M.
(1985), Análisis teórico del cuento infantil, Madrid, Alhambra.
Cervera, J. (1984), La literatura infantil en la educación
básica, Madrid, Cincel-Kapelusz.
Pontificia Universidad Católica del Perú, “Comprendiéndolos
mejor”. Lima Perú 2000.
Pontificia Universidad Católica del Perú, “El juego en la
vida del niño”. Lima Perú 2000.
Pelegrín, A. (1984), Cada cual atienda su juego, Cincel,
Madrid.
Rodari, G. (1977), «Un juguete llamado libro», Cuadernos de
Pedagogía, nº 36, pp. 28-31.
Vilà, M. y Badia, D. (1992), Juegos de expresión oral y
escrita, Barcelona, Graó.

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